Declaración del pleno del ayuntamiento de Legorreta con motivo del Día Internacional de la Mujer:
Hace un año estábamos hablando de movilizaciones y huelgas feministas de los últimos años, con una clara reivindicación: para que nuestra sociedad avance en justicia y democracia es necesario que los principios y reivindicaciones feministas se integren en estructuras y políticas institucionales.
En la actualidad, la vida de la ciudadanía se ha configurado en torno al covid-19; vivimos una crisis multidimensional y sistémica, sin precedentes, que se cruza y enlaza con otras crisis ya existentes, como la crisis ecológica y la de cuidados.
Sin embargo, nuestra reivindicación no ha cambiado; de hecho, debemos actuar con más fuerza que nunca. El auge de las desigualdades estructurales de género en estos meses es una realidad innegable: las mujeres han asumido la mayor parte de la carga de cuidados, remunerada y no remunerada, han perdido el trabajo o les han impuesto condiciones laborales aún más precarizadas; la violencia machista se ha intensificado, mientras que los recursos y las condiciones materiales para combatirla se han limitado; se han descartado otras necesidades como las relacionadas con la salud mental, se han perdido oportunidades y condiciones de participación sociopolítica… en definitiva, y sobre todo en el caso de las mujeres de los colectivos más vulnerables, se han empobrecido en todos los sentidos, están más desprotegidas ante la violencia, se ha empeorado su salud, la carga de cuidados es mayor...
Son urgentes unas respuestas integrales que respondan adecuadamente a esta crisis y, dada la responsabilidad pública que tenemos como organización más cercana a la ciudadanía, nos toca tomar medidas para afrontarla. Por ello, el Ayuntamiento de Legorreta ha resuelto:
1- Analizar las consecuencias del covid-19 y la situación y necesidades de los colectivos y personas más vulnerables. Deberá garantizarse una visión feminista y la participación de los agentes sociales locales, especialmente de mujeres y feministas.
2- Identificar y planificar un conjunto de acciones y medidas urgentes ante esta realidad y las necesidades identificadas, definiendo recursos, cronograma y responsables y garantizando la participación ciudadana desde una perspectiva feminista y de empoderamiento.
3- Promover acciones de empoderamiento individual y colectivo de mujeres, adolescentes y niñas y abrir cauces de participación.
4- Reforzar el tejido social de las mujeres de nuestro país desde premisas feministas y premisas de empoderamiento.
5- Dar apoyo y recursos a las redes comunitarias de vigilancia local.
6- Realizar campañas de comunicación que reconozcan el valor social y político de las tareas de cuidado y abrir espacios de debate sobre los modelos de cuidado, prestando especial atención a la corresponsabilidad y visibilizando realidades como las del personal doméstico.


